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¿Tu cocina es blanca? Averigua como mantenerla siempre limpia

Si tu cocina es blanca está claro que mantenerla limpia te supone un auténtico reto. Además, según el tipo de material te convendrá más usar una serie de productos específicos para mantenerlos en perfecto estado durante el mayor tiempo posible.

Aquí te decimos cuáles son los mejores remedios para que tu cocina luzca brillante y con un blanco nuclear. ¡Te sorprenderán los resultados!

¿Cómo evitar el tono amarillo en las cocinas blancas?

Conseguir que tu cocina blanca reluzca siempre impecable es difícil pero no imposible. ¿Has visto alguna vez una cocina blanca de revista? Pues la tuya puede mantenerse así si sigues nuestros consejos infalibles para limpiar el material blanco de las cocinas.

Ya sea por los armarios, el suelo o los azulejos, todas y cada una de estas partes necesitan una atención y limpieza distinta. Saber cuál es la más recomendable para cada zona y cuáles son los mejores productos son los puntos clave para conseguir tu objetivo. ¡Toma nota de estos trucos!

Aprende cómo limpiar los armarios blancos de cocina

Los motivos por los que los armarios blancos empiezan a coger esa tonalidad amarilla con el paso del tiempo son principalmente dos:

  1. Porque la luz directa del sol desgaste su color blanco.
  2. Porque la pintura o el material con los que están fabricados se acaben destiñendo.

Ante estos hechos en los que la suciedad no es el principal causante del tono amarillo, la solución es utilizar persianas o cortinas para las ventanas por las que entran directamente los rayos del sol en dirección a los muebles.

El truco casero más eficaz contra las manchas de grasa

Por otro lado, cuando la cocina empieza a amarillearse por la suciedad, tienes que saber que se debe principalmente a la grasa.

Apúntate este truco para eliminarla. Ya que la grasa aparte de ensuciar es un gran foco de infección para todos los integrantes de la casa. Por lo que acabar con ella debe ser tu mayor prioridad.

Necesitarás los siguientes ingredientes:

  1. Una taza de vinagre de manzana.
  2. Dos tazas de agua caliente.
  3. Una cucharada de bicarbonato sódico.

Tan sólo tienes que mezclarlos dentro de una palangana o bowl e impregnar una bayeta con la sustancia. Ya puedes frotar las partes más perjudicadas de tus armarios para que queden igual de blancos que el primer día. También te recomendamos que los limpies una vez cada mes con agua caliente y un quita-grasas especial para madera natural o sintética. En vez de una bayeta, usa algodón

Así se limpian los azulejos blancos de cocina

Limpiar los azulejos o mármol blanco de cocina tan sólo te llevará 5 minutos de tu tiempo y necesitarás tres ingredientes:

  1. Un vaso y medio de agua tibia
  2. Un limón
  3. Una cuchara de bicarbonato

Mezcla todos los ingredientes y frota las superficies sucias. Luego sécalas bien con un paño de tato suave.

Si tu fregadero es blanco también hay un truco para que quede impecable:

  1. Cubre el fregadero con servilletas o papel absorbente de papel.
  2. Vierte un cacito de lejía clásica por encima hasta que empapen las servilletas.
  3. Déjalas actuar durante 30 minutos.
  4. Retira los papeles y enjuaga con agua muy caliente durante dos minutos y medio.

Otra solución (natural) para limpiar un fregadero blanco

Aparte del truco de la lejía y el papel para limpiar un fregadero blanco, hay otra opción más natural y por tanto menos dañina para su material. Tan sólo necesitarás mezclar agua con gas con el jugo de un limón y utilizarlo como un quitamanchas, dejándolo actuar (esta vez sin papeles o servilletas de por medio) durante 5 minutos. Después aclara con agua caliente.

Si cuando termines el proceso ha quedado algún tipo de marca persistente, frota con medio limón directamente sobre la mancha. Te sorprenderá el resultado que se obtiene.

Importante: Azulejos más blancos implica juntas más amarillas

Esto es una realidad que hay que tener en cuenta: Si quieres tu cocina luzca impecable y con un blanco nuclear debes saber que no todas las tareas serán fáciles.

Entre los azulejos están las juntas, esa silicona que consigue que todo quede alineado y bien sujeto. Esta goma también tiende a ensuciarse y se resaltará aún más su tono amarillento si has limpiado tus azulejos blancos y ahora brillan más que nunca.

Para que las juntas queden igual de blancas que los azulejos lo mejor que puedes hacer es que mezcles las mismas proporciones de agua, bicarbonato y vinagre de manzana y las frotes con un pequeño cepillo (por ejemplo, un cepillo de dientes).

Encimeras de cocina y baldosas blancas a prueba de algodón

Lo que más se ensucia en una cocina sin duda es la encimera. Mantenerla a prueba de algodón es complicado ya que sobre esta superficie se colocan muchísimos tipos de alimentos o sustancias que pueden desteñir, tintar o decolorar el material de la baldosa.

Sería ideal poder mantener su color blanco impecable constantemente pero bien sabes que la realidad es distinta. Nosotros te recomendamos que cuando se ensucie, intentes limpiarlo lo antes posible para que la mancha no penetre más capas de la superficie.

La mejor forma de actuar frente a este tipo de suciedad es combinando una pequeña de cantidad de agua oxigenada con amoniaco. A pesar de parecer que es una mezcla muy corrosiva, lo cierto es que no estropea la piedra blanca y sin embargo su efectividad es del 100%.

Cómo fregar los azulejos blancos del suelo de la cocina

Seguido de las encimeras otra superficie que tiende a ensuciarse muchísimo es el suelo de la cocina. Cuando las baldosas o azulejos son de color blanco es un temor para quien se encarga de fregar con más habitualidad.

Estamos seguros de que más de una vez has limpiado el suelo y al terminar se ha quedado marcado por cercos, gotas o por las manchas más resistentes que no han terminado de desaparecer.

Si quieres que el suelo quede totalmente brillante y blanco cada vez que friegues, lo mejor es que sigas estos pasos para conseguir el acabado perfecto:

  1. En un recipiente mezcla un detergente de tipo no abrasivo con bicarbonato y haz una pasta. Necesitarás una proporción de detergente por cada tres partes de bicarbonato.
  2. Después vierte la pasta sobre las manchas del suelo y frota con un cepillo.
  3. Puedes terminar pasando la fregona con agua caliente, sin ningún tipo de producto de limpieza.

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